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Rutas y senderismo

Rutas de senderismo en Asturias: guía por dónde ir

Actualizado octubre 2026 · Lectura 9 min

Asturias concentra algunas de las rutas de senderismo más buscadas de toda España, pero no todas sirven para lo mismo ni tienen el mismo grado de regulación. Esta guía reparte las más citadas por nivel y por normativa de acceso, y remite a las guías propias de este blog para las dos rutas que ya tienen su propia página con todos los datos: la Ruta del Cares y la Senda del Oso.

El Parque Nacional de los Picos de Europa, el primero de España

Buena parte de las rutas más conocidas de Asturias están, de hecho, dentro de los Picos de Europa, un parque con una particularidad histórica: el 22 de julio de 1918, el rey Alfonso XIII declaró la "Montaña de Covadonga" primer parque nacional de España, un proyecto impulsado por Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa de Asturias. En origen el espacio protegido cubría solo una parte del Macizo Occidental, unas 16.925 hectáreas; el parque adoptó su nombre actual, Picos de Europa, en 1995, y hoy se extiende por tres comunidades autónomas —Asturias, Cantabria y la provincia de León—, aunque buena parte de sus accesos más visitados, como los Lagos de Covadonga, están en territorio asturiano. Ese reparto entre tres administraciones es, además, uno de los motivos por los que las normas de acceso pueden variar según la vertiente del parque que se visite.

Tres macizos, tres paisajes distintos

Los Picos de Europa se dividen en tres macizos, y conviene tenerlo claro antes de elegir ruta porque no se parecen entre sí. El Macizo Occidental o del Cornión, el más próximo a Covadonga, es donde están los Lagos de Enol y Ercina y la mayoría de las rutas cortas y accesibles de esta guía. El Macizo Central o de los Urrieles, más al interior, es el de la roca caliza más vertical y técnica, con el Naranjo de Bulnes como su cima más icónica; es terreno de escalada y alta montaña, no de ruta de un día para quien empieza. El Macizo Oriental o de Ándara, el menos frecuentado de los tres, se extiende ya hacia la parte más oriental del parque, en el límite con Cantabria. La Ruta del Cares conecta, de hecho, el Macizo Occidental con el Central a través del célebre desfiladero, que es parte de lo que la hace tan singular frente a una ruta circular dentro de un solo macizo.

Lagos de Covadonga: la más visitada, y la más regulada

Dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa, los Lagos de Covadonga (lago Enol y lago Ercina) son probablemente el destino de montaña más visitado de Asturias, y precisamente por eso es el que tiene la normativa de acceso más estricta de esta lista. Según la documentación oficial del propio Parque Nacional, el acceso en coche privado está restringido en los días y franjas de mayor afluencia, sustituido por un autobús lanzadera que sale de la estación de Cangas de Onís (parada P1) y del aparcamiento de Repelao (P4); el billete de ida y vuelta para el adulto, que incluye parada en la Basílica de Covadonga, cuesta 9 €.

Una vez arriba, la ruta circular más sencilla parte del aparcamiento de la Buferrera hacia el mirador del Príncipe y, tras una subida corta, llega a una gran explanada junto al lago Ercina, con posibilidad de rodearlo hasta el hayedo de Palomberu y la vega de Enol. Es una ruta corta y accesible pensada para quien quiere ver los lagos sin encadenar una ruta de montaña larga, aunque conviene comprobar las fechas de restricción del autobús lanzadera antes de planificar el viaje, porque cambian de una temporada a otra.

El propio punto de partida del autobús lanzadera, Cangas de Onís, funciona como la puerta de entrada habitual a esta zona del parque: es donde suele reservarse alojamiento quien visita los lagos desde fuera de Asturias, y donde está también el puente medieval que es la imagen más repetida de la localidad. La parada intermedia en la Basílica de Covadonga, incluida en el billete del autobús, añade al plan de montaña una visita cultural de paso: el santuario, construido sobre la Santa Cueva, es uno de los lugares de referencia de la tradición asturiana, y queda justo en la carretera de subida a los lagos, así que no exige tiempo adicional de desplazamiento para quien ya va camino de la ruta.

Ruta del Cares: la más exigente de las tres

Si el plan es una ruta de montaña de verdad, la referencia es la Ruta del Cares, también dentro de los Picos de Europa, entre Asturias y León. Esta guía no repite aquí los datos de kilómetros, tiempos y accesos porque ya están desarrollados con detalle en la página propia de la Ruta del Cares de este blog: conviene leerla antes de ir, porque es la ruta de esta lista donde más influyen la hora de salida y la logística de vuelta al punto de partida.

El propio desfiladero forma parte del hábitat de especies protegidas de los Picos de Europa, entre ellas el oso pardo cantábrico y el urogallo, dos de los animales más emblemáticos —y más amenazados— de la cordillera. Verlos durante la ruta es poco probable, dado lo esquivas que son ambas especies, pero es un motivo más para mantenerse en el sendero marcado y no salirse del trazado homologado, algo que además de ser lo correcto desde el punto de vista de conservación, es también la forma más segura de hacer una ruta que discurre, en buena parte de su trazado, excavada en la pared del desfiladero.

Senda del Oso: la alternativa sin apenas desnivel

Para quien busca algo mucho más suave, la Senda del Oso, la vía verde que recorre el trazado del antiguo ferrocarril minero entre Tuñón y Entrago, en el concejo de Teverga, es la opción contraria a la Ruta del Cares: recorrido llano, firme en buen estado y sin desnivel técnico, de los que ya recomendamos en la guía de rutas para principiantes de este mismo blog, donde está desarrollada con su kilometraje completo.

No todas las rutas de Asturias tienen la misma exigencia física. Conviene no mezclar las tres: los Lagos de Covadonga son un paseo corto condicionado sobre todo por la logística del autobús, el Cares es una ruta larga de montaña real, y la Senda del Oso es una vía verde apta para cualquier nivel. Elegir mal la ruta según la forma física del grupo es el error más habitual al planificar un viaje de senderismo a Asturias.

Otras rutas conocidas, sin dato oficial verificado todavía

Asturias tiene decenas de rutas adicionales que aparecen de forma recurrente en guías de viaje —la ruta de Pedro Pidal al Naranjo de Bulnes, el recorrido de los Bufones de Pría en la costa, o varias rutas por el Parque Natural de Somiedo—, pero esta guía no incluye aquí datos de kilómetros, desniveles o normativa de acceso para ninguna de ellas porque todavía no hemos verificado esos datos contra una fuente oficial (parque natural, ayuntamiento o Principado de Asturias). Preferimos no dar una cifra sin confirmar a inventar un dato que luego alguien use para planificar el día. Si alguna de estas rutas interesa especialmente, lo señalamos para ampliarla en una próxima ronda con los datos ya verificados.

El clima atlántico cambia el plan más que en otras sierras españolas

A diferencia de las rutas de interior o de la vertiente mediterránea, Asturias tiene un clima atlántico, con lluvias repartidas durante buena parte del año y una probabilidad de precipitación en verano mucho más alta que en el centro o el sur de España. Esto afecta de forma distinta a cada una de las tres rutas: en los Lagos de Covadonga, la niebla puede cerrar la visibilidad del mirador sin previo aviso; en la Ruta del Cares, el desfiladero concentra humedad y el firme puede quedar húmedo y resbaladizo en los tramos excavados en la roca; en la Senda del Oso, al ser una vía verde llana, la lluvia es más una molestia que un riesgo real. En los tres casos, llevar una capa impermeable en la mochila no es opcional aunque el parte meteorológico del día de salida anuncie sol, porque en zona de montaña atlántica el tiempo puede cambiar en pocas horas.

Qué mirar antes de ir, según la ruta

  • Lagos de Covadonga: comprobar las fechas de restricción del acceso en coche y reservar o calcular el billete del autobús lanzadera (9 € ida y vuelta por adulto) con margen, sobre todo en temporada alta.
  • Ruta del Cares: revisar la guía propia del blog para calcular bien la hora de salida y la vuelta al punto de partida, el factor que más condiciona esta ruta.
  • Senda del Oso: al ser llana y sobre antiguo trazado ferroviario, es la más adecuada para ir con niños o para quien se inicia en las rutas largas.
  • En cualquiera de las tres: con el clima atlántico de la región, conviene llevar una capa impermeable aunque el parte del día de salida anuncie sol, y revisar la previsión de niebla antes de planificar un mirador como el de los Lagos de Covadonga.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta autobús para ir a los Lagos de Covadonga?

En los días y franjas de mayor afluencia sí: el acceso en coche privado se restringe y se sustituye por un autobús lanzadera desde Cangas de Onís (P1) y el aparcamiento de Repelao (P4), con billete de ida y vuelta de 9 € para un adulto, según la documentación oficial del Parque Nacional de los Picos de Europa.

¿Cuál es más difícil, la Ruta del Cares o los Lagos de Covadonga?

La Ruta del Cares, con diferencia: es una ruta larga de montaña entre Asturias y León, mientras que el recorrido habitual en los Lagos de Covadonga, desde el aparcamiento de la Buferrera hasta el lago Ercina, es corto y accesible para la mayoría de niveles.

¿Qué ruta de Asturias es mejor para ir con niños?

La Senda del Oso, la vía verde entre Tuñón y Entrago sobre el antiguo trazado del ferrocarril minero: es llana, sin desnivel técnico y con el firme en buen estado, a diferencia de la Ruta del Cares o de los tramos de montaña de los Picos de Europa.

¿Se puede subir en coche propio a los Lagos de Covadonga?

Depende del día: el Parque Nacional restringe el acceso en coche privado en las jornadas de mayor afluencia y lo sustituye por el autobús lanzadera. Conviene comprobar las fechas vigentes antes de planificar el viaje, porque cambian de una temporada a otra.

¿Por qué los Picos de Europa son un parque tan especial dentro de Asturias?

Porque fue el primer parque nacional de España: Alfonso XIII lo declaró el 22 de julio de 1918 como «Montaña de Covadonga», un proyecto impulsado por Pedro Pidal. Adoptó su nombre actual en 1995 y hoy se extiende por Asturias, Cantabria y León.